
Accede a la entrevista completa
Javier Crespo, uno de los integrantes del Grupo MedicineAI, ha concedido una entrevista a Redacción Médica en la que aborda diversos aspectos realacionados con el grado de medicina, incluyendo La incorporación de la inteligencia artificial
¿Cómo han afectado a la hora de impartir clase las nuevas tecnologías? ¿Y la Inteligencia Artificial?
La inteligencia artificial (IA) ha avanzado de una forma espectacular en los últimos años, pero el avance en los últimos 12 meses ha sido totalmente disruptivo y su potencial aplicabilidad ha invadido todas las áreas de la medicina. En este sentido, nuestros alumnos debieran ser instruidos en las enormes posibilidades de estas herramientas, pero también en sus potenciales riesgos. Por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (quizás el más conocido es el ChatGPT) han generado un gran interés por su facilidad de uso y sus capacidades, pero también han mostrado limitaciones en evaluaciones clínicas estrechas. La transparencia y la colaboración entre médicos, pacientes y otras partes interesadas son cruciales para asegurar la seguridad y efectividad de estas tecnologías, y los alumnos de grado no puede estar al margen de este desarrollo. En este sentido, la educación médica debe adaptarse para enseñar el uso ético y efectivo de la IA, entendiendo que esta innovación debe perseguir el incremento de la cantidad y, especialmente, de la calidad de vida de sus futuros pacientes, de todos nosotros. Probablemente, nuestras facultades todavía no reflexionado, de una forma pausada, acerca de cómo debe implementarse la IA en la docencia de nuestros estudiantes y qué políticas de trasparencia, sostenibilidad, colaboración interdisciplinaria y evaluación deben aplicarse.
¿Qué cambios sigue necesitando este Grado?
El grado de Medicina debe sufrir una trasformación radical. Por razones de espacio, voy a intentar sistematizar los cambios que, espero, nuestro grado afronte en un futuro:
a) Implantación de un aprendizaje de la medicina centrada en el paciente y sus problemas, desde el primer día en la Facultad.
b) Una aproximación real a la medicina de precisión.
c) Incorporación de las tecnologías más avanzadas en la impartición de la docencia. Las posibilidades son infinitas y aunque no soy un experto en la materia, si me gustaría indicar algunas de las áreas en las que la IA debe tener un hueco en nuestro grado y, de hecho, puede transformarle profundamente: personalizando el aprendizaje y adaptándolo a las capacidades de cada alumno, generando contenidos educativos de la máxima actualidad, facilitando la recreación de escenarios clínicos realistas (simulación), orientando y apoyando a los alumnos de una forma individualizad y facilitando la evaluación continua. Estos son solo algunas de las posibilidades docentes, hay otras muchas. Y, aunque hay riesgos, que debemos tener en cuenta (precisión y validez de la información, ética de la información recopilada, adaptación curricular, sesgos inherentes a los datos utilizados) no cabe duda de que la IA tiene un enorme potencial para transformar la educación médica, que probablemente proporcionará un aprendizaje personalizado y actualizado de mayor calidad que el actual.
d) Y no puedo acabar sin mencionar la necesidad de volver la vista hacia nuestros pacientes.