
Margarita Alfonsel Jáen es farmacéutica especializada en análisis clínicos, radiofármacos, microscopia electrónica y técnicas microbiológicas específicas. Ha sido secretaria general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), entre 2001 y 2023, y de la
Fundación Tecnología y Salud, de la que fue cofundadora en 2007. En la actualidad es directora del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL e Invertia.
14/08/2024
¿Qué se puede esperar a corto, medio y largo plazo de la interacción de la denominada inteligencia artificial con la inteligencia humana?
No soy experta en esta materia pero una persona a la que admiro, Fernando Carballo, me decía que es interesante escuchar la opinión no solo de los expertos en el tema, sino conocer reflexiones de personas que estamos en el ecosistema sanitario, que hemos estado en puestos de responsabilidad donde hemos accedido a mucha información de valor, compartido reflexiones con expertos y menos expertos en IA y escuchado ponencias y charlas desde que se acuñó este término hasta hoy. Actualmente, la IA es una realidad como herramienta al servicio de los distintos agentes del sistema sanitario, pero que nunca podrá sustituir la inteligencia natural de aquellos protagonistas que ejercen la atención sanitaria sobre el ciudadano, en su condición de ciudadano sano que ejerce su libertad en materia de prevención como un ejercicio de corresponsabilidad y también ante el paciente.
Es indudable que hemos asistido a una revolución tecnológica que nos ha aportado soluciones ante problemas clínicos no resueltos y la IA es un desarrollo que precisamente ha revolucionado la práctica médica y lo hará con mayor intensidad en la medida que vayan surgiendo aplicaciones más desarrolladas que den confianza y credibilidad.
El pasado12 de julio se publicaba el reglamento de IA a nivel europeo que abarca todo el amplio espectro donde la IA puede tener desarrollo y el objetivo es establecer un marco normativo sólido y consistente. Literalmente expresa la necesidad de regular los usos de la IA para limitar los riesgos que de su utilización indebida puedan derivarse. Ha entrado en vigor el 1 de agosto, por lo que ¡no puede estar de mayor actualidad!
El Reglamento define «sistema de IA» como aquel que opera con elementos de autonomía y que, basándose en entradas de datos obtenidos de máquinas o humanos, infiere como alcanzar los objetivos propuestos, usando para ello técnicas basadas en el aprendizaje-máquina o en lógica y conocimiento, y aporta como resultados: contenidos, predicciones, recomendaciones o decisiones que influyen en el entorno en el que el sistema interactúa.
la IA es el uso de la tecnología digital para crear sistemas que puedan realizar tareas que por lo general se considera que requieren inteligencia humana, pero con un entrenamiento adecuado de las máquinas pueden alcanzar el desarrollo de esas tareas, y el gran avance de la IA es la disponibilidad de grandes cantidades de datos acompañados de programas informáticos de alto potencial que han generado importantes avances.
En el campo de la salud, indudablemente, supone una revolución en el campo de la prevención y en los diagnósticos médicos que acelerarán la identificación de patologías que podrán ser tratadas en estadios primarios e incidirán en tratamientos más eficaces y en tiempos más cortos, con lo que supone de mejora de la calidad de vida del paciente y por qué no en disminuir el gasto sanitario. Lo que está claro es que el médico dispondrá o ya dispone de herramientas de alto valor pero su conocimiento, sus capacidades, su presencia activa sigue siendo el pilar de desarrollo del sistema sanitario en su conjunto y en la toma de decisiones….